19 abr. 2010

El anillo

¿Qué puedo decir después de lo que he sentido aquí?, podría empezar a narrar mis sueños, pero dejaría de tener historia personal, y me lo reservo a mí mismo. Cuando llega la noche observas como una luz en el horizonte de Norte a Sur, y de Este a Oeste, parece querer arrancarle a esta parte del planeta su color

Te hace salir varias veces a observarla, todo esto es tan extraño y bello a la vez, la tierra sigue despierta, ruge como un león en la sabana, siente que la noche es su momento mientras duermes, durante los sueños.

Sigo apurando estos cigarros débiles, demasiado suaves para mi gusto, y no dejo de mirar. La noche del gran terremoto se veían luces, extrañas luces, sigue temblando como si no quisiera marcharse, parece decir, estoy aquí, aún no me he ido, pero yo no lo escucho, paso por encima de esa vibración, no deseo pertenecer a su miedo, confieso que siempre es distinto, cuando crees que conoces a la tierra, se camufla como un camaleón, y te engaña en sus rugidos, te sorprende.

Sigo mirando este anillo de luz, tendrías que estar aquí, participar de este momento. El camino que me lleva a tu lado es largo y angosto, puede que entre tantos pasos me invada la pena, que la nostalgia me suplique mi mirada, y mientras rimo, los pensamientos me llevan hacia ti, entre la noche marchita, mis labios tiemblan, si fuese ave bailaría en el cielo, y yo mismo le arrebataría ese anillo de luz

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