29 sept. 2010

Lejos de ti

Nunca antes me había sentido así, tan lejos tan lejos, al otro lado del mundo, donde las montañas dibujan líneas en el cielo, y al llegar la noche parecen suspirar de ti y de mi, soy un hombre henchido, un desliz atormentado, porque no hay mayor soledad que la que te da de lado, la que te empuja dejándote ingrávido en ninguna tierra, en ningún espacio.


Para amar, el hombre se olvida de sí mismo, escapa hacia el horizonte ingrato de su vida, perdido se aferra a otros hombres, y traga la tierra para hacerla suya , no compartirla, pero este mar no salpica olas, este mar ni siquiera huele a sal, se mira en el espejo de sus aguas, y cree ser azul, yo te digo que es tan gris como la roca, en ella me he sentado tantas noches esperándote, podría contar tantas cosas, pero miro al cielo oscuro en este parque, y no tengo con quién hablar, si una sonrisa fuese llevadera, si el calor de tus manos arropasen mi manos.

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