31 ene. 2011


No tengo claro que le haya servido mucho ir al oriente medio, para entender algo sobre el islamismo, el único concepto claro que he percibido mejor es para discernir que él, es un ateo convencido, y claro que mejor que ese medio para dejarse oír, además de utilizar al paradigma positivista de la ciencia, de las leyes de la física como pretexto para posesionarse en un lugar privilegiado, porque ha ido o estado allí.

Bueno, lo peor de todo, es intentar hacer comprender una cultura tan dispar como la islámica, se da por supuesto que no la entiende,  y desde un prisma occidental donde la libertad la concebimos por imposición de democracias, sin explicar antes que el motivo principal que nos hermana con esas tierras, es y ha sido siempre explotar su petróleo, si no, ni siquiera estaríamos hablando de esto.

Hablando de que si un primo o un yerno (sunitas y chiitas) tenga importancia en la esencia misma de un pueblo y su cultura es una pobre retorica sin sentido. Le recuerdo los cientos de miles de muertos en la inquisición, y en las guerras no religiosas defendiendo la libertad del individuo como excusa, sino para exprimirle y explotar los recursos de estos países, que a él seguro lo alimentan como a tanto otros, por haber tenido la suerte de pertenecer al lado del mejor trozo del pastel.

Por tantas atrocidades  cometidas del mundo occidental a esos países durante el colonialismo y después de él, a los hechos me remito, (si no lean lo que está ocurriendo en Egipto, Túnez), si yo si fuese árabe, también odiaría a los occidentales.

Al mismo tiempo que hayan marcianos en la tierra o en por encima de las nubes,  es como cuando Pizarro quiso ganarse a Atahualpa con un libro en la mano, el relativismo que nos coloca en la cómoda opinión del conocimiento absoluto sobre aquella pobre gente, de que somos y no somos, y con ese salvoconducto le permitiese matar a un montón de indios, y de paso robarles su oro como ofrenda para un rey desdichado, que se frotaba las manos en su vasto imperio donde nunca se ponía el Sol, y todo eso sin preocuparle lo que pudiera estar haciendo ese sanguinario personaje con las vidas de ese supuesto y primitivo pueblo.

Mira, lo único que me sirve y me llama la atención, no es lo que pueda expresar este señor, si no el posicionamiento que va tomando la gente en cualquier crítica u opinión, no somos tan distintos a Pizarro y sus secuaces en creer por escepticismo, o agnosticismo, o por ello que seamos más listo por eso, y utilizando el paradigma de la ciencia y creamos ser Helio y no Ego, por ende nos recoloque en el mismo centro de este universo, porque hemos robado mejor y más que nadie, y todo esto, nos haya permitido hasta ahora, tener un palco de privilegio en el mundo.

 Al final todo se reduce a la oblicua forma de una superficial conducta de la moral, en un yo soy ateo, otro eufemismo más e ingrávido que nos lleva a nuestro propio ombligo.

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