16 sept. 2012

Nunca me habré ido.

Dentro de poco iré de nuevo al mundo de donde vine, hace ya casi tres años, recuerdos que afloran en lontananza, traspasando esta cordillera se encuentra la esfinge, el desliz de un verso cuales quieras tú, no importa si allí estuve tantas estaciones al acecho, preguntándome si te vería alguna vez o no.

Te aseguro que en lo más recóndito de mi, he encontrado la pureza de no estar poseído, de tampoco tener nada, solo la cadencia de una humilde y temprana mirada, la tuya, la que tantas veces en su sonrisa creía poder volar sin miedos, y un día y otro me alentaba saber que estabas cerca, y con eso me bastaba, siendo tierno en la espera de volverte a ver.

Y ahora, ¿qué ocurre ahora?, han pasado casi tres años, sin embargo tengo pena, mucha pena, porque por una vez en mi vida aprendí a querer en su regazo, con la dulzura de una bella imagen te reflejas en mi espejo cada mañana al levantarme, no quiero dejarte amor, préndeme las manos, no dejes que me vaya de tu lado, nunca he querido amarte porque sí, el amor se lo lleva mi corazón hasta la última frontera como te dije, andaré tus pasos de antaño, el respiro de una aroma que me lleve a ti, porque aunque me vaya, nunca me habré ido, no te alejaré de mi lado.

No hay comentarios: